Extracto del artículo anterior que pueden encontrar en este mismo blog.
«Desde hace ya un tiempo, mucho tiempo / demasiado para la mayoría de las personas, estamos inmersos en una crisis de salida aún nada clara …
¿Qué ocurre hoy en día? Los efectos de la crisis están siendo devastadores para sectores cada vez más amplios de la sociedad que ve como estos avances corren un serio peligro …
¿Qué hacer ante esta situación? Dos opciones se ofrecen a nosotros, a cada uno de nosotros.
Opción uno: resistirse a todo cambio, haciendo ver que aquí no ha pasado nada, e intentar aplicar las mismas pautas y soluciones anteriores …
Buscar así, únicamente, asegurar la propia supervivencia egoísta perpetúa la crisis. Vemos así que resistirse al cambio sólo nos lleva a la inoperancia y al caos.
Opción dos: No resistirse al cambio, los cambios …
¡Necesitamos pues, ser muy prácticos y al mismo tiempo impulsar soluciones imaginativas. Ser cada vez más creativos y literalmente Creadores!
Podemos y debemos urgentemente empezar a pensar de forma diferente.
Podemos compartir tiempo, proyectos, ideas y los recursos necesarios para hacerlos realidad … hablo de reinventar, de ser osados sin temeridad, pero también sin miedo a experimentar nuevas maneras de hacer, de buscar soluciones en lugar de obsesionarse en los problemas y preocuparse, de ver salidas generosas teniendo en cuenta las necesidades de todos … Teniendo en cuenta que ya compartimos algo que nadie, nadie puede reivindicar como únicamente suyo: esta Tierra inmensa y llena de Vida que sólo pide ser eso: COMPARTIDA! «
Profundizando en esta misma línea de pensamiento y actuación necesitamos, literalmente, «despojarnos» detodas las viejas creencias limitadoras, de todas aquellas pautas de comportamiento y / o pensamiento que nos mantienen aferrados al pasado. Estos viejos patrones de conducta están firmemente anclados en nuestro subconsciente y condicionan negativamente nuestra manera de hacer. Se fueron incorporando de forma silenciosa en nuestro interior durante muchas experiencias, algunas positivas otras no tanto, gracias a la repetición incesante de palabras, pensamientos, sentimientos, emociones, vivencias tanto propias como «regaladas» por nuestro entorno. De manera involuntaria hemos ido incorporando y acabando por hacer propios una serie de patrones negativos y a menudo destructivos. Además, estos se alimentan como vampiros de toda la «carroña» ambiental que día a día nos bombardea (que si una tertulia, un escrito, una conversación de café, una opinión, la crisis, etc.).
Imagine que usted tiene una hucha y que sólo pone en ella, en lugar de monedas, una serie de «porquerías». ¿Cuando alguna vez quiera ir a buscar una ayuda a la hucha, que encontrará? Pues evidentemente lo que ha puesto: basura.
Lo mismo sucede en el caso anterior de nuestro subconsciente: encontraremos allí lo que hemos puesto.
Es evidente pues que hay que hacer limpieza, hay que elegir lo que el día que queramos y / o necesitemos iremos a buscar.
Vista la evidencia, creo que irrefutable de lo anterior, el siguiente tema es cómo hacer esta «limpieza», ¿como limpiarse de todos los condicionantes negativos limitadores?
Como en el caso del gimnasio, si quiero ponerme fuerte y desarrollar los músculos, ¿que deberé hacer? ¿Pensar solamente en hacerlo? ¿Imaginarlo? ¿Quizás apuntarme al gimnasio y no ir?
¡Pues evidentemente NO! Habrá que hacer crecer el músculo (en este caso interno, subconsciente) con la práctica cotidiana, el tiempo necesario y con la intensidad suficiente para hacer que esta práctica consciente programe, vuelva a programar de nuevo las viejas pautas, reconvirtiéndolas en positivas, útiles y necesarias herramientas a nuestro servicio.
Herramientas para la eficacia, la imaginación, el cambio, el bienestar y el éxito. Herramientas para no ser pasivos, negativos, ni resignados.
Herramientas para vencer las resistencias al cambio, ser proactivos, asertivos, creadores, para Actuar con eficacia en este mundo de cambios constantes y cada vez más rápidos.
¿O alguien, a estas alturas, se pregunta aún si la salud, el bienestar y el éxito de la empresa es independiente y no tiene nada que ver con la salud, el bienestar y el éxito de las personas que la componen? Está bien llenarse la boca hablando de capital humano pero todavía está y estará mejor y será más beneficioso hacer, actuar y empezar a poner manos a la obra. Estamos en este país nuestro, en este aspecto, en pañales.
Como en el caso del gimnasio, para aprender rápido necesitaremos un «instructor», un guía, alguien que nos pueda acompañar en el camino que necesitamos recorrer, y que él evidentemente ya debe haber recorrido antes para poder ser un buen guía. No se trata así de aprender «teoría», sino de practicar de forma metódica caminos y métodos más que probados que nos llevarán en total seguridad a la meta buscada.
Quizás se pregunten; ¿como sé que la persona que tengo delante será un buen guía para mí? Les aconsejo que no se dejen deslumbrar de forma externa, sino que SIENTAN que su guía/coach les transmite honradez, humildad, profesionalidad y poder así, recorrer el camino JUNTOS.



