Vencer o convencer …


Vèncer o convèncer ...

Vèncer o convèncer …

Vèncer o convèncer ...

Vèncer o convèncer …

Dos terminaciones iguales, y … ¡tanta diferencia de significado!

Que queremos generalmente? Que quiere la mayoría? Que quiere usted?

Preguntas que necesitan de mucha honestidad y coraje para contestarlas sin artificios y maquillaje.

Si «me pongo la mano en el pecho» y hago un autoanálisis riguroso, entonces seguramente me encontraré con respuestas contradictorias y de signo opuesto.

Si habláramos de la sociedad en general y de algunos estamentos o representantes, la respuesta sería muy sencilla. En muchos, demasiados, casos sería… ¡vencer!

No digo que siempre sea el caso, pero desgraciadamente podemos constatar que muchas veces no es la razón la que prima, sino el uso de una posición de fuerza la que prevalece.

En muchos campos emplear una posición dominante para «hacer valer» (¿vale? ¿es justo?) el propio criterio o «razón» permite a aquel que abusa de esta posición dominante salirse con la suya (al menos de momento).

Quiero recordar aquí el significado amplio de la palabra Vencer (en el sentido hacia a otro):

Hacer ceder (quien afronta o resiste). Vencer al enemigo en una batalla, en una guerra. Vencer la resistencia de alguien. Poner el vencedor al vencido bajo su ley, Ponerlo bajo su dominación. Salir ganador (de alguien) en una lucha, en un juego. Vencer en una discusión, en una contienda, en un pleito.

Así, en este caso y sentido, nos encontramos en un montón de situaciones diversas en el mundo: naciones que dominan otras, empresas que practican el abuso de posición dominante, funcionarios que tratan al ciudadano como si éste estuviera a su servicio, padres «tiránicos», etc., etc.

También podemos ver otro significado a la misma palabra, Vencer (en el sentido hacia uno mismo, en negativo):

El miedo lo venció. El sueño lo ha vencido. Darse por vencido. Alguien, darse, reconocer que no puede ganar.

Aquí el significado es completamente diferente: es aquel que (por las razones que sean) ha dejado «caer los brazos», ha dejado de tener confianza y fe consigo mismo, se ha abandonado.

Y finalmente: Vencer (en el sentido hacia uno mismo, en positivo):

Vencer una dificultad, un obstáculo. Vencerse a sí mismo. Vencer las propias pasiones.

En este caso la palabra cambia totalmente, significando algo muy positivo, tanto para uno mismo como para los demás, ya que si uno vence una dificultad, un obstáculo, ayuda a la comunidad a superarse.

Vemos pues una diversidad de sentidos en la misma palabra que nos permiten acercarnos a actitudes que todos tenemos y que nos originan conflictos (que infligimos o que nos son infligidos).

¿Cuál sería la solución a este dilema? si es que dilema hay:

¿Vencer a otro, dejarse vencer o al contrario Vencerse a sí mismo?

¿Que queremos generalmente? ¿Que quiere la mayoría? ¿Que quiere usted? ¡Elija! ¡Escoja!

La superación de todas las anteriores contradicciones viene de la otro palabra del título:

Convencer: Enmendar con argumentos para reconocer algo como veraz, para adoptar una opinión, una resolución, etc. Convéncelo de que venga con nosotros. Son razones que convencen.

Adquirir la certeza sobre algo. ¿Te has convencido de que es verdad?

En todos los apartados anteriores (en el mundo, con los demás, hacia uno mismo, etc.) el hecho de convencer significa la superación del conflicto, abandonar posiciones de dominio o dependencia, imponer o dejarse imponer (por uno mismo o por otros). Significa el fin de la idea de certezas o «verdades» absolutas. Significa la búsqueda de soluciones negociadas entre iguales. Quiere decir diálogo y entendimiento, negociación y pactos. También nos habla de exposición de argumentos y lenguaje respetuoso. Nos habla de escucha activa, de participación. Nos inspira respeto y reconocimiento de la diversidad. Habla de la razón y de la verdad del otro (sea éste un estado, una empresa, el vecino o uno mismo).

En definitiva, hacia uno mismo o hacia los demás, a «pequeña» escala personal o hablando de macro economía o de intereses geoestratégicos, ¡nos habla de compromiso!

Compromiso de diálogo abierto y no preconcebido.

 

Así pues les invito (sean cuales sean sus responsabilidades: Jefes de administración, CEO, gestores de multinacionales, empleados de hogar, trabajadores por cuenta propia o ajena, funcionarios o parados, jubilados o estudiantes, etc.) a utilizar sin límites la palabra Convencer.

No como lenguaje sino como actitud: Convencer a los demás y Convencerse a uno mismo con argumentos reales y coherentes, con diálogo y respeto, con voluntad constructiva y positiva.

Les invito a estar convencidos de aquello que quieren y a ¡luchar con pacifismo para conseguirlo con honestidad y coraje!

Avatar de Desconocido

About Miquel Bru

Me dedico al bienestar integral de la persona tanto en el entorno empresarial como a particulares. Coach y formador, Creador y Terapeuta del método: "Acompañamiento Personal" ©. Creador y conductor de diferentes seminarios de Crecimiento Personal desde hace años: “En busca del Maestro Interno”, “Superando la Muerte”, “El botiquín Interno de la Salud”, “Psico-Bio-Generadores: Chakras”. Creador del "Sistema Y'Un" ©, profesor de Zen desde 1986 en la línea Dürckheim (temáticos de Zazen), Hipnoterapeuta, Trainer en Control Mental y técnicas de relajación-meditación (temáticos de meditación) además de maestro de Reiki. Desde 2004 hasta 2013 Gerente del Centro Mosaic en el Principado de Andorra, el cual está dirigido al crecimiento holístico de la persona. Realizo conferencias, seminarios y cursos en diferentes lugares.
Esta entrada fue publicada en Articulos en Español, Bienestar, Crisis, Empresa, Prosperar y Compartir y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario